
Con la posible e inminente salida de Walter Erviti del plantel fueron muchos los que respiran, de buena manera, aire de renovación.
En los últimos tiempos el trato de los jugadores hacia el volante no eran los mejores, la bronca y el enojo por su forma de actuar era el tema dominante entre los treinta y pico que están a las ordenes del Gallego Méndez (ello quedó demostrado en la pretemporada en su discusión en público con Rosada, quien defendió a un juvenil del enojo del volante).
El fastidio de Erviti les demostraba a sus compañeros las pocas ganas de entrenar en Banfield heciendo notar su falta de respeto hacia ellos, los referentes del plantel no daban el apoyo necesario a su comportamiento, hasta el DT no veía con buenos ojos su accionar.
Desde ese punto de vista No es mal negocio para Banfield y si le sumamos sus 30 años de edad mas los pormenores de la convivencia con el plantel diríamos negocio redondo.
Muchos podemos estar de acuerdo o no con su salida, lo que sí tenemos que lograr es que el resto siga sintiendo nuestro apoyo porque con Erviti no se va Banfield sino apenas un granito de nuestra historia, es obvio que no podemos dejar de agradecerle al marplatense su juego bonito que sirvió para poder salir Campeón pero con eso no alcanza, a veces las maneras de hacer las cosas son las que demuestran el valor humano de cada uno, no nos olvidemos que tanto su salida de San Lorenzo de Almagro como la del Monterrey de México tampoco fueron de la mejor manera.
Es por ello que el hincha está en todo su derecho de sentir su indignación por dicha actitud pero no desesperemos y banquemos al resto, que sin ellos tampoco hubiésemos obtenido el título.
Walter Erviti podría demostrar su enojo por estas líneas, pero tiene que pensar que definitivamente el hincha es el que está herido, luego de escuchar durante casi cuatro años sus declaraciones, "Yo soy feliz en Banfield" o "Me gustaría terminar mi carrera en esta institución", "Yo soy respetuoso de la gente"
Claro ahora dice "Mi relación con el presidente está terminada", "Boca es un paso importante en mi carrera deportiva" "A mi no me cuidaron en Banfield", cambia todo cambia, lo único que no cambia ni va a cambiar es el amor que en hincha siente por nuestros colores, es por ello que es hora que llamemos "ídolo" a nuestra gente, solo a nuestra gente, la que NO gana MILLONES y siempre dice presente para alentar por el verde y blanco.